Dicen que el postre perfecto es aquel en el que puedes saborear una diversidad de texturas...
La suavidad de la crema, la crujiente textura del crujiente, la ternura del bizcocho esponjoso. Este diseño evoca una dulzura perfectamente compuesta, y no solo eso, gracias al color dominante, crème brûlée. Detrás de los frentes brillantes y lisos, como la costra de un postre, se esconden los elementos esenciales de la cocina, armarios y estantes.
Otro elemento de este postre son las encimeras de piedra natural y los frentes de los cajones.
El deleite de este espacio de cocina no termina ahí.
La isla, rodeada de madera de nogal, también merece ser destacada. Añade otra capa sensorial al "postre" con su color y forma.
El brillo metálico de los frentes de los armarios acanalados rodea la experiencia refrescante de la piedra. Brillan como coberturas que rompen a través de capas y capas de postres.